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ChatGPT es Android, Claude es iOS

Por qué se evaporaron $300B del SaaS mientras ChatGPT y Claude compiten por ser la app store de la IA, y qué nos dice la guerra móvil de 2008.

26 de enero, Anthropic. 3 de febrero, OpenAI. En diez días, las dos compañías oficializaron integraciones de apps externas basadas en MCP Apps. Asana, Figma y Slack ahora corren directamente dentro de chatbots de IA.

Hace un año, esto parecía puro hype. Luego OpenClaw llegó a 150,000 estrellas en GitHub y todo cambió - la gente por fin entendió qué significaba tener un agente de IA personal.

Súmale la evaporación de $300 mil millones en capitalización SaaS - los traders la llaman “SaaSpocalypse” - y queda claro que esto no es un feature más. Es una transición de plataforma.

Los paralelos con la rivalidad iOS-Android de 2008 son difíciles de ignorar. Tres señales destacan especialmente.

Los modelos de monetización se están separando

El 16 de enero, OpenAI anunció oficialmente publicidad en ChatGPT, dirigida a usuarios del plan gratuito y suscriptores Go. Sam Altman dijo en 2024 que “combinar publicidad con IA es incómodo”. Que hayan dado marcha atrás dice mucho sobre la urgencia económica.

Anthropic, mientras tanto, puso un anuncio en el Super Bowl declarando “Claude no tiene publicidad” - una jugada de medios que convirtió su tráfico de consumidor limitado en una ventaja de posicionamiento, apuntando directo a OpenAI.

No es una diferencia filosófica. Es estructural.

  • ChatGPT tiene 800 millones de usuarios al mes y el primer lugar en tráfico. Es la escala donde la publicidad funciona.
  • Claude tiene menos presencia en consumo, pero se acerca al 50% de market share en B2B.

El mercado móvil de 2008 se partió por las mismas líneas. Android llegó con un OS gratuito fondeado por publicidad. iOS cobró premium por el hardware y construyó un ecosistema de apps de pago. Resultado: Android se llevó el 72% del share global mientras iOS capturó el 65% de los ingresos del App Store. Dos modelos viables, economías completamente distintas.

La apertura va en direcciones diferentes

Lo interesante es que esto no es un cuento simple de “ChatGPT = abierto, Claude = cerrado”.

MCP, el protocolo abierto, lo creó Anthropic. Las integraciones de apps de Claude corren exclusivamente sobre el estándar MCP Apps - nada propietario.

ChatGPT adoptó MCP Apps pero mantiene un Apps SDK propio en paralelo. Funciones como Instant Checkout, carga de archivos y modales se entregan a través de window.openai - una capa de extensión específica de la plataforma.

Anthropic abrió el protocolo. OpenAI está abriendo la plataforma.

La era móvil tuvo la misma dinámica:

  • Android liberó el OS como open source, pero Google Play Services creó una capa de dependencia propietaria.
  • iOS mantuvo el OS cerrado, pero estandarizó temprano las reglas del ecosistema de apps, dándole a los desarrolladores una experiencia controlada pero predecible.

Lo que llama la atención es la trayectoria de OpenAI en el último año. Una empresa relativamente cerrada empezó a abrazar agresivamente la compatibilidad open source, expandió masivamente su documentación para developers y adoptó el estándar MCP. Comparado con hace un año, la urgencia por asegurar un ecosistema es inconfundible.

El mercado de software existente se está moviendo en serio

El desplome de acciones SaaS esta semana es la señal de que el mercado está empezando a ponerle precio a esta transición de plataforma.

  • ServiceNow cae 28% en lo que va del año, Salesforce 26%, Intuit 34%.
  • Los traders de Jefferies bautizaron esto como “SaaSpocalypse”.
  • Un solo anuncio de herramienta de automatización legal de Anthropic hizo que Thomson Reuters cayera 16% y LegalZoom 20%.

Jason Lemkin de SaaStr señala que “la causa real no es la IA - son las tasas de crecimiento cayendo cada trimestre desde 2021”. Tiene razón. Pero la aparición de app stores de IA le dio al mercado una razón para repricing. Los CIOs ya están congelando compras de nuevo SaaS y redirigiendo presupuesto a infraestructura de IA.

Esto se parece mucho a 2008-2012, cuando las empresas de software de PC empezaron a perder clientes frente a las apps móviles. El desplazamiento fue gradual, y luego repentino.

Qué deberíamos construir arriba de esto

En la era web, el navegador era el punto de entrada al cómputo. En la era móvil, el OS tomó ese rol. En la era IA, la abstracción sube un nivel más. Los usuarios ya no buscan ni instalan apps por su cuenta - el chatbot entiende el contexto y llama automáticamente las herramientas necesarias. El punto de entrada pasa del humano a la IA.

Pero este chatbot no es hardware que posees. Se parece más a una máquina de cómputo virtual que opera en tu nombre. Proyectos como OpenClaw y Claude Code están ganando tracción precisamente por esto: el deseo de correr tus datos, en tu dispositivo, con el modelo que tú elijas.

Lo que cada servicio construido sobre este nuevo form factor tiene que demostrar al final es simple: ¿puede entregar un valor que supere el costo fijo de la IA que lo alimenta? La gente gasta miles de dólares en hardware sin pensarlo, pero duda cuando se trata de pagar por servicios. Es la misma psicología del inicio del móvil - “¿por qué voy a pagar por una app?” - y estamos en el mismo periodo de transición.

De la web al móvil. Del móvil a la IA. Cada cambio de plataforma trae su guerra de apps encima, y esta apenas está empezando.

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